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1. ¿Qué sucedió en la reunión?

  • Los presidentes de Yamandú Orsi y Xi Jinping se reunieron en Beijing con motivo del 38° aniversario de relaciones diplomáticas entre Uruguay y China.
  • Se firmaron múltiples acuerdos bilaterales (entre 11 y 19 según distintas fuentes periodísticas), abarcando comercio, inversión, cooperación tecnológica, ciencia, medio ambiente, propiedad intelectual, gestión de emergencias, e incluso aspectos sanitarios como la apertura de nuevos mercados para productos uruguayos como carne y madera.
  • Ambos mandatarios coincidieron en fortalecer una “globalización económica inclusiva” y un “mundo multipolar equitativo”.

 2. Repercusiones políticas

A. Consolidación de la política exterior uruguaya

  • La reunión reafirma la política de diálogo multilateral y diversificación de relaciones exteriores impulsada por Uruguay. El presidente Orsi ha mencionado que se busca mantener relaciones internacionales estables y previsibles como parte de una política de Estado.
  • China reitera su respaldo a principios como la soberanía y seguridad de los países de la región, al tiempo que promueve un orden internacional menos dominado por potencias únicas.
  • La declaración conjunta y mención de posibles negociaciones hacia un acuerdo de libre comercio entre China y Mercosur —que Orsi dijo no ser lo más importante del momento pero sí parte de las conversaciones— es un gesto político significativo.

B. Balance geopolítico

  • El encuentro ocurre en un momento de tensiones globales entre grandes potencias. La postura de China en favor de un mundo multipolar puede interpretarse como un contrapeso a la influencia tradicional de Estados Unidos en América Latina.
  • Para Uruguay, esto significa posicionarse con independencia estratégica, reforzando la autonomía de sus políticas externas sin alinearse automáticamente con un bloque.
  • La visita de Orsi fue la primera de un presidente sudamericano a China tras eventos importantes en la región, subrayando la voluntad diplomática de Uruguay de mantener activa la alianza bilateral.
  • China es el principal socio comercial de Uruguay, comprando productos como celulosa, soja y carne, y Uruguay tiene un superávit con China en el comercio.
  • La firma de acuerdos que incluyen facilitación del comercio, cooperación industrial y apertura de nuevos mercados (como la carne aviar) puede traducirse en mayores exportaciones uruguayas a China, generando divisas y empleo.

B. Inversión y diversificación

  • Los memorandos de entendimiento para promover la inversión y cooperación industrial, ciencia y tecnología, así como energía y transiciones energéticas, señalan un interés de China por invertir en sectores estratégicos uruguayos.
  • Esto puede dinamizar la economía uruguaya en sectores más allá de los commodities (como tecnología, infraestructura y servicios), ayudando a diversificar su matriz productiva.

C. Cooperación tecnológica y ambiental

  • Los acuerdos incluyen cooperación en ciencia, tecnología e innovación, lo cual puede traducirse en transferencia de capacidades, formación profesional y mejora de productividad en sectores claves.
  • La cooperación ambiental y en gestión de emergencias abre puertas a proyectos vinculados con sostenibilidad y resiliencia ante desafíos climáticos.

4. Impacto en desarrollo

A. Empleo y sectores productivos

  • La expansión de exportaciones y nuevas inversiones puede generar empleo formal en sectores agroindustriales, tecnológicos y de servicios.
  • La apertura de nuevos mercados para productos uruguayos contribuirá a políticas de desarrollo rural y agregado de valor local.

B. Infraestructura y modernización

  • La cooperación en infraestructura, logística y energía —si se traduce en proyectos concretos— puede mejorar la conectividad interna, capacidades de exportación y eficiencia energética, elementos clave para el desarrollo de largo plazo.

C. Integración regional

  • La referencia a posibles negociaciones de un tratado de libre comercio entre China y Mercosur sugiere un impacto potencial en la estructura económica de Uruguay dentro del bloque regional, incentivando un enfoque más competitivo y diversificado hacia el mercado asiático.

Conclusión

La reunión entre Orsi y Xi representa un avance significativo en la relación bilateral entre Uruguay y China desde el punto de vista político, económico y de desarrollo.
Políticamente, reafirma la política exterior independiente y multilateral de Uruguay y fortalece su posición en un contexto global competitivo.
Económicamente, abre puertas a mayores exportaciones, inversiones y cooperación en sectores productivos y tecnológicos.
Desde la perspectiva del desarrollo, puede contribuir a una economía más diversificada, con empleo y capacidades fortalecidas, siempre que los acuerdos se traduzcan en proyectos concretos y sostenibles en el tiempo.

El triángulo estratégico de Uruguay: China – EE.UU. – Unión Europea

Uruguay no está “girando” hacia China. Está jugando a tres bandas en un mundo que ya no es bipolar, sino fragmentado y competitivo.

La reunión entre Yamandú Orsi y Xi Jinping fortalece un eje, pero no sustituye los otros dos.

1. Estados Unidos: socio político-institucional, no comercial principal

 Cómo juega EE.UU. en este escenario

  • Estados Unidos sigue siendo:
    • socio clave en institucionalidad democrática,
    • cooperación en seguridad, defensa, ciberseguridad,
    • educación, ciencia, gobernanza y Estado de derecho.

Pero ya no es el principal socio comercial de Uruguay, y eso EE.UU. lo sabe.

 Washington tolera que Uruguay profundice con China siempre que:

  • no haya alineamiento político-estratégico explícito,
  • no se comprometan infraestructuras críticas sensibles,
  • no se cruce la línea en defensa, datos, telecomunicaciones estratégicas🔹 Lectura política desde EE.UU.
  • Orsi envía una señal clara:
    “Diversificamos comercio, no valores.”
  • Uruguay sigue siendo visto como:
    • democracia estable,
    • país confiable,
    • actor previsible en la región.

Por eso no hay reacción hostil desde EE.UU., sino observación y pragmatismo.

Traducción cruda:

“No nos encanta China, pero preferimos que Uruguay negocie desde la estabilidad y no desde el caos regional.”

2. Unión Europea: el socio normativo y de desarrollo de largo plazo

La UE juega otro partido

La Unión Europea no compite con China en volumen, sino en modelo:

  • estándares ambientales,
  • derechos laborales,
  • sostenibilidad,
  • educación, ciencia, innovación,
  • cooperación institucional.

En este escenario, la relación con China acelera algo clave para Europa:
el acuerdo UE–Mercosur deja de ser opcional y pasa a ser urgente.

Cómo ve la UE el acercamiento a China

  • No lo ve como una traición.
  • Lo ve como un incentivo:
    • si Europa no llega con acuerdos,
    • China ocupa el espacio.

Por eso Uruguay aparece como:

  • puente confiable,
  • país “ancla” dentro del Mercosur,
  • socio serio para cooperación educativa, tecnológica y ambiental.

Para la UE, Uruguay es el “socio bueno” del sur global.

3. El equilibrio fino: no alinearse, sino articular

Lo que está haciendo Uruguay (y Orsi lo entiende bien) es esto:

EjeQué se buscaQué se evita
ChinaMercado, inversión, escalaDependencia política
EE.UU.Institucionalidad, seguridadSubordinación comercial
UEDesarrollo, normas, educaciónQuedar fuera de acuerdos

Esto es realismo periférico inteligente, no ideología.

4. Impacto económico y de desarrollo del “juego triple”

Beneficios concretos

  • China:
    • exportaciones,
    • inversión productiva,
    • infraestructura.
  • UE:
    • educación,
    • innovación,
    • transición verde,
    • financiamiento institucional.
  • EE.UU.:
    • estabilidad macro,
    • modo LIBERTAS)cooperación estratégica,
    • acceso a redes globales.

(si se gestiona mal)

  • quedar atrapado en disputas geopolíticas,
  • presión por “tomar partido”,
  • dependencia excesiva de un solo mercado.

Por ahora, Uruguay los está evitando.

La reunión con China no debilita la relación con EE.UU. ni con Europa.
La redefine.

Uruguay se posiciona como:

  • país pequeño,
  • democrático,
  • serio,
  • que negocia con todos sin entregarse a ninguno.

En un mundo de bloques duros, Uruguay apuesta a ser actor bisagra.
Eso no da titulares épicos, pero da desarrollo, estabilidad y margen de maniobra.

Mundo Multipolar Equitativo: la gran disputa por el liderazgo global

Este concepto es mucho más político que económico.

Qué cuestiona directamente

Cuestiona:

  • la autoridad moral de una sola potencia,
  • la idea de reglas universales definidas por pocos,
  • la legitimidad del liderazgo occidental exclusivo.

Es una crítica explícita al orden unipolar posterior a la Guerra Fría.

Quién lo impulsa (y por qué)

Potencias emergentes lo promueven para:

  • ampliar márgenes de decisión,
  • reducir sanciones y presiones,
  • debilitar consensos normativos dominantes.

Pero atención: multipolar no significa democrático.

Puede convivir perfectamente con:

  • autoritarismos,
  • zonas de influencia,
  • acuerdos entre élites estatales.

La palabra “equitativo” como campo de batalla

“Equitativo” no está definido jurídicamente. Es políticamente maleable.

Puede significar:

  • reglas compartidas (visión cooperativa),
  • o simple no intervención (visión soberanista dura).

 Aquí está la ambigüedad política central.

4. La combinación: una arquitectura política alternativa

Juntos, estos conceptos proponen:

  • menos hegemonía,
  • más negociación,
  • más soberanía estatal,
  • menos imposición normativa.

Pero no garantizan:

  • derechos humanos,
  • calidad democrática,
  • pluralismo político.

Eso depende del régimen interno de cada país, no del orden global.

5.  Impacto político en países medianos y pequeños

Oportunidad

  • mayor margen diplomático,
  • posibilidad de no alinearse,
  • capacidad de jugar a varios niveles.

Riesgo

  • quedar atrapados en disputas entre polos,
  • ser instrumentalizados,
  • perder coherencia estratégica.

En términos políticos: la multipolaridad aumenta la libertad, pero también la responsabilidad.

6.  Lectura crítica desde la democracia republicana

Desde una mirada liberal-republicana:

  • estos conceptos son potencialmente útiles,
  • pero no son garantía moral.

Un mundo multipolar puede ser:

  • más libre → si hay instituciones, reglas y límites,
  • o más arbitrario → si manda solo la fuerza.

El verdadero clivaje político no es: unipolar vs multipolar, sino reglas vs arbitrariedad.

La globalización económica inclusiva es una estrategia de legitimación del sistema ante el malestar social.
El mundo multipolar equitativo es una estrategia de redistribución del poder internacional.

Ambas:

  • amplían el margen de acción de Estados no hegemónicos,
  • debilitan el monopolio de liderazgo global,
  • pero no reemplazan la necesidad de democracia interna, república fuerte y ciudadanía activa.

En política internacional, el escenario cambia. Pero la ética del poder sigue siendo una decisión interna.

DECLARACIÓN DE LIBERTAS

Libertad, Democracia y República ante la visita del Presidente de Uruguay a China

Ante la visita del presidente Yamandú Orsi a la República Popular China y su encuentro con el presidente Xi Jinping, LIBERTAS reafirma públicamente los principios que orientan su posición frente al actual escenario internacional.

LIBERTAS reconoce la legitimidad del diálogo entre Estados, la diversificación de relaciones exteriores y la búsqueda de oportunidades económicas y de desarrollo en un mundo en transición hacia nuevas formas de equilibrio global. Sin embargo, sostiene con firmeza que ninguna estrategia de inserción internacional puede desligarse de los valores que sostienen una sociedad libre.

La Libertad es un principio irrenunciable. No es una concesión del poder ni un efecto secundario del crecimiento económico, sino un derecho esencial de la persona. Ningún acuerdo, cooperación o alianza puede justificar la restricción de libertades individuales, de expresión o de pensamiento.

La Democracia es condición de legitimidad política. No se reduce a procedimientos formales ni admite relativizaciones en función de conveniencias geopolíticas. El pluralismo, la alternancia y el control del poder son pilares que deben preservarse en toda relación internacional.

La República garantiza los límites al poder y la vigencia del Estado de derecho. Separación de poderes, legalidad, transparencia y rendición de cuentas no son negociables ni adaptables a coyunturas externas. Sin república, no hay libertad sostenible ni democracia duradera.

LIBERTAS afirma que la aspiración a una globalización más inclusiva y a un mundo multipolar más equilibrado solo será justa y sostenible si se apoya en reglas claras, instituciones sólidas y respeto efectivo por los derechos fundamentales, y no en la arbitrariedad, la opacidad o los acuerdos entre élites.

Uruguay puede y debe dialogar con todos los actores globales. Ese diálogo fortalece al país únicamente cuando se realiza desde la coherencia con sus valores democráticos, el respeto republicano y la defensa permanente de la libertad.

Desde ese marco, LIBERTAS observa, analiza y se pronuncia sobre la política internacional:
abiertos al mundo, firmes en los principios.

  • Los presidentes de Yamandú Orsi y Xi Jinping se reunieron en Beijing con motivo del 38° aniversario de relaciones diplomáticas entre Uruguay y China.
  • Se firmaron múltiples acuerdos bilaterales (entre 11 y 19 según distintas fuentes periodísticas), abarcando comercio, inversión, cooperación tecnológica, ciencia, medio ambiente, propiedad intelectual, gestión de emergencias, e incluso aspectos sanitarios como la apertura de nuevos mercados para productos uruguayos como carne y madera.
  • Ambos mandatarios coincidieron en fortalecer una “globalización económica inclusiva” y un “mundo multipolar equitativo”.

 2. Repercusiones políticas

A. Consolidación de la política exterior uruguaya

  • La reunión reafirma la política de diálogo multilateral y diversificación de relaciones exteriores impulsada por Uruguay. El presidente Orsi ha mencionado que se busca mantener relaciones internacionales estables y previsibles como parte de una política de Estado.
  • China reitera su respaldo a principios como la soberanía y seguridad de los países de la región, al tiempo que promueve un orden internacional menos dominado por potencias únicas.
  • La declaración conjunta y mención de posibles negociaciones hacia un acuerdo de libre comercio entre China y Mercosur —que Orsi dijo no ser lo más importante del momento pero sí parte de las conversaciones— es un gesto político significativo.

B. Balance geopolítico

  • El encuentro ocurre en un momento de tensiones globales entre grandes potencias. La postura de China en favor de un mundo multipolar puede interpretarse como un contrapeso a la influencia tradicional de Estados Unidos en América Latina.
  • Para Uruguay, esto significa posicionarse con independencia estratégica, reforzando la autonomía de sus políticas externas sin alinearse automáticamente con un bloque.
  • La visita de Orsi fue la primera de un presidente sudamericano a China tras eventos importantes en la región, subrayando la voluntad diplomática de Uruguay de mantener activa la alianza bilateral.
  • China es el principal socio comercial de Uruguay, comprando productos como celulosa, soja y carne, y Uruguay tiene un superávit con China en el comercio.
  • La firma de acuerdos que incluyen facilitación del comercio, cooperación industrial y apertura de nuevos mercados (como la carne aviar) puede traducirse en mayores exportaciones uruguayas a China, generando divisas y empleo.

B. Inversión y diversificación

  • Los memorandos de entendimiento para promover la inversión y cooperación industrial, ciencia y tecnología, así como energía y transiciones energéticas, señalan un interés de China por invertir en sectores estratégicos uruguayos.
  • Esto puede dinamizar la economía uruguaya en sectores más allá de los commodities (como tecnología, infraestructura y servicios), ayudando a diversificar su matriz productiva.

C. Cooperación tecnológica y ambiental

  • Los acuerdos incluyen cooperación en ciencia, tecnología e innovación, lo cual puede traducirse en transferencia de capacidades, formación profesional y mejora de productividad en sectores claves.
  • La cooperación ambiental y en gestión de emergencias abre puertas a proyectos vinculados con sostenibilidad y resiliencia ante desafíos climáticos.

4. Impacto en desarrollo

A. Empleo y sectores productivos

  • La expansión de exportaciones y nuevas inversiones puede generar empleo formal en sectores agroindustriales, tecnológicos y de servicios.
  • La apertura de nuevos mercados para productos uruguayos contribuirá a políticas de desarrollo rural y agregado de valor local.

B. Infraestructura y modernización

  • La cooperación en infraestructura, logística y energía —si se traduce en proyectos concretos— puede mejorar la conectividad interna, capacidades de exportación y eficiencia energética, elementos clave para el desarrollo de largo plazo.

C. Integración regional

  • La referencia a posibles negociaciones de un tratado de libre comercio entre China y Mercosur sugiere un impacto potencial en la estructura económica de Uruguay dentro del bloque regional, incentivando un enfoque más competitivo y diversificado hacia el mercado asiático.

Conclusión

La reunión entre Orsi y Xi representa un avance significativo en la relación bilateral entre Uruguay y China desde el punto de vista político, económico y de desarrollo.
Políticamente, reafirma la política exterior independiente y multilateral de Uruguay y fortalece su posición en un contexto global competitivo.
Económicamente, abre puertas a mayores exportaciones, inversiones y cooperación en sectores productivos y tecnológicos.
Desde la perspectiva del desarrollo, puede contribuir a una economía más diversificada, con empleo y capacidades fortalecidas, siempre que los acuerdos se traduzcan en proyectos concretos y sostenibles en el tiempo.

El triángulo estratégico de Uruguay: China – EE.UU. – Unión Europea

Uruguay no está “girando” hacia China. Está jugando a tres bandas en un mundo que ya no es bipolar, sino fragmentado y competitivo.

La reunión entre Yamandú Orsi y Xi Jinping fortalece un eje, pero no sustituye los otros dos.

1. Estados Unidos: socio político-institucional, no comercial principal

 Cómo juega EE.UU. en este escenario

  • Estados Unidos sigue siendo:
    • socio clave en institucionalidad democrática,
    • cooperación en seguridad, defensa, ciberseguridad,
    • educación, ciencia, gobernanza y Estado de derecho.

Pero ya no es el principal socio comercial de Uruguay, y eso EE.UU. lo sabe.

 Washington tolera que Uruguay profundice con China siempre que:

  • no haya alineamiento político-estratégico explícito,
  • no se comprometan infraestructuras críticas sensibles,
  • no se cruce la línea en defensa, datos, telecomunicaciones estratégicas🔹 Lectura política desde EE.UU.
  • Orsi envía una señal clara:
    “Diversificamos comercio, no valores.”
  • Uruguay sigue siendo visto como:
    • democracia estable,
    • país confiable,
    • actor previsible en la región.

Por eso no hay reacción hostil desde EE.UU., sino observación y pragmatismo.

Traducción cruda:

“No nos encanta China, pero preferimos que Uruguay negocie desde la estabilidad y no desde el caos regional.”

2. Unión Europea: el socio normativo y de desarrollo de largo plazo

La UE juega otro partido

La Unión Europea no compite con China en volumen, sino en modelo:

  • estándares ambientales,
  • derechos laborales,
  • sostenibilidad,
  • educación, ciencia, innovación,
  • cooperación institucional.

En este escenario, la relación con China acelera algo clave para Europa:
el acuerdo UE–Mercosur deja de ser opcional y pasa a ser urgente.

Cómo ve la UE el acercamiento a China

  • No lo ve como una traición.
  • Lo ve como un incentivo:
    • si Europa no llega con acuerdos,
    • China ocupa el espacio.

Por eso Uruguay aparece como:

  • puente confiable,
  • país “ancla” dentro del Mercosur,
  • socio serio para cooperación educativa, tecnológica y ambiental.

Para la UE, Uruguay es el “socio bueno” del sur global.

3. El equilibrio fino: no alinearse, sino articular

Lo que está haciendo Uruguay (y Orsi lo entiende bien) es esto:

EjeQué se buscaQué se evita
ChinaMercado, inversión, escalaDependencia política
EE.UU.Institucionalidad, seguridadSubordinación comercial
UEDesarrollo, normas, educaciónQuedar fuera de acuerdos

Esto es realismo periférico inteligente, no ideología.

4. Impacto económico y de desarrollo del “juego triple”

Beneficios concretos

  • China:
    • exportaciones,
    • inversión productiva,
    • infraestructura.
  • UE:
    • educación,
    • innovación,
    • transición verde,
    • financiamiento institucional.
  • EE.UU.:
    • estabilidad macro,
    • modo LIBERTAS)cooperación estratégica,
    • acceso a redes globales.

(si se gestiona mal)

  • quedar atrapado en disputas geopolíticas,
  • presión por “tomar partido”,
  • dependencia excesiva de un solo mercado.

Por ahora, Uruguay los está evitando.

La reunión con China no debilita la relación con EE.UU. ni con Europa.
La redefine.

Uruguay se posiciona como:

  • país pequeño,
  • democrático,
  • serio,
  • que negocia con todos sin entregarse a ninguno.

En un mundo de bloques duros, Uruguay apuesta a ser actor bisagra.
Eso no da titulares épicos, pero da desarrollo, estabilidad y margen de maniobra.

Mundo Multipolar Equitativo: la gran disputa por el liderazgo global

Este concepto es mucho más político que económico.

Qué cuestiona directamente

Cuestiona:

  • la autoridad moral de una sola potencia,
  • la idea de reglas universales definidas por pocos,
  • la legitimidad del liderazgo occidental exclusivo.

Es una crítica explícita al orden unipolar posterior a la Guerra Fría.

Quién lo impulsa (y por qué)

Potencias emergentes lo promueven para:

  • ampliar márgenes de decisión,
  • reducir sanciones y presiones,
  • debilitar consensos normativos dominantes.

Pero atención: multipolar no significa democrático.

Puede convivir perfectamente con:

  • autoritarismos,
  • zonas de influencia,
  • acuerdos entre élites estatales.

La palabra “equitativo” como campo de batalla

“Equitativo” no está definido jurídicamente. Es políticamente maleable.

Puede significar:

  • reglas compartidas (visión cooperativa),
  • o simple no intervención (visión soberanista dura).

 Aquí está la ambigüedad política central.

4. La combinación: una arquitectura política alternativa

Juntos, estos conceptos proponen:

  • menos hegemonía,
  • más negociación,
  • más soberanía estatal,
  • menos imposición normativa.

Pero no garantizan:

  • derechos humanos,
  • calidad democrática,
  • pluralismo político.

Eso depende del régimen interno de cada país, no del orden global.

5.  Impacto político en países medianos y pequeños

Oportunidad

  • mayor margen diplomático,
  • posibilidad de no alinearse,
  • capacidad de jugar a varios niveles.

Riesgo

  • quedar atrapados en disputas entre polos,
  • ser instrumentalizados,
  • perder coherencia estratégica.

En términos políticos: la multipolaridad aumenta la libertad, pero también la responsabilidad.

6.  Lectura crítica desde la democracia republicana

Desde una mirada liberal-republicana:

  • estos conceptos son potencialmente útiles,
  • pero no son garantía moral.

Un mundo multipolar puede ser:

  • más libre → si hay instituciones, reglas y límites,
  • o más arbitrario → si manda solo la fuerza.

El verdadero clivaje político no es: unipolar vs multipolar, sino reglas vs arbitrariedad.

La globalización económica inclusiva es una estrategia de legitimación del sistema ante el malestar social.
El mundo multipolar equitativo es una estrategia de redistribución del poder internacional.

Ambas:

  • amplían el margen de acción de Estados no hegemónicos,
  • debilitan el monopolio de liderazgo global,
  • pero no reemplazan la necesidad de democracia interna, república fuerte y ciudadanía activa.

En política internacional, el escenario cambia. Pero la ética del poder sigue siendo una decisión interna.

DECLARACIÓN DE LIBERTAS

Libertad, Democracia y República ante la visita del Presidente de Uruguay a China

Ante la visita del presidente Yamandú Orsi a la República Popular China y su encuentro con el presidente Xi Jinping, LIBERTAS reafirma públicamente los principios que orientan su posición frente al actual escenario internacional.

LIBERTAS reconoce la legitimidad del diálogo entre Estados, la diversificación de relaciones exteriores y la búsqueda de oportunidades económicas y de desarrollo en un mundo en transición hacia nuevas formas de equilibrio global. Sin embargo, sostiene con firmeza que ninguna estrategia de inserción internacional puede desligarse de los valores que sostienen una sociedad libre.

La Libertad es un principio irrenunciable. No es una concesión del poder ni un efecto secundario del crecimiento económico, sino un derecho esencial de la persona. Ningún acuerdo, cooperación o alianza puede justificar la restricción de libertades individuales, de expresión o de pensamiento.

La Democracia es condición de legitimidad política. No se reduce a procedimientos formales ni admite relativizaciones en función de conveniencias geopolíticas. El pluralismo, la alternancia y el control del poder son pilares que deben preservarse en toda relación internacional.

La República garantiza los límites al poder y la vigencia del Estado de derecho. Separación de poderes, legalidad, transparencia y rendición de cuentas no son negociables ni adaptables a coyunturas externas. Sin república, no hay libertad sostenible ni democracia duradera.

LIBERTAS afirma que la aspiración a una globalización más inclusiva y a un mundo multipolar más equilibrado solo será justa y sostenible si se apoya en reglas claras, instituciones sólidas y respeto efectivo por los derechos fundamentales, y no en la arbitrariedad, la opacidad o los acuerdos entre élites.

Uruguay puede y debe dialogar con todos los actores globales. Ese diálogo fortalece al país únicamente cuando se realiza desde la coherencia con sus valores democráticos, el respeto republicano y la defensa permanente de la libertad.

Desde ese marco, LIBERTAS observa, analiza y se pronuncia sobre la política internacional:
abiertos al mundo, firmes en los principios.

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