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Esquema analítico.

Naturaleza del conflicto: más que un conflicto bilateral
El enfrentamiento entre Estados Unidos y Venezuela no es un conflicto clásico entre dos Estados con capacidades equivalentes, sino una relación asimétrica enmarcada en:
• Disputa ideológica
• Competencia geopolítica
• Control de recursos estratégicos
• Lucha por influencia regional
• Conflicto normativo sobre democracia y soberanía


Desde la teoría de las Relaciones Internacionales, se puede analizar principalmente desde:

• Realismo (poder, seguridad, recursos)
• Liberalismo (instituciones, democracia, sanciones)
• Constructivismo (identidades, narrativas, legitimidad)
Venezuela en la estrategia hemisférica de EE. UU.
Históricamente, Venezuela fue:
• Un aliado energético clave de EE. UU.
• Un proveedor confiable de petróleo durante décadas
Esto cambia con la llegada de Hugo Chávez (1999) y el giro hacia:
• Antiimperialismo explícito
• Alianzas con actores extrahemisféricos
• Reivindicación de soberanía frente a Washington
Desde entonces, Venezuela pasa a ser percibida por EE. UU. como:
• Un actor disruptivo regional
• Un modelo alternativo ideológico (socialismo del siglo XXI)
• Un vehículo de influencia rusa, china e iraní en América Latina


Dimensión ideológica: democracia vs. soberanía

Estados Unidos
• Enmarca el conflicto como una defensa de la democracia, los derechos humanos y el orden liberal internacional
• Utiliza sanciones como herramienta de presión política
• Reconoce actores opositores como autoridades legítimas.
Venezuela
• Construye una narrativa de resistencia antiimperialista
• Denuncia injerencia externa y guerra híbrida
• Vincula sanciones con crisis humanitaria
• Reivindica el principio de no intervención
• Democracia liberal y multilateralismo selectivo
• Soberanía absoluta y autodeterminación
Geopolítica energética: el corazón del conflicto

Venezuela posee:
• Las mayores reservas probadas de petróleo del mundo
• Recursos estratégicos adicionales (oro, coltán)
Desde el realismo geopolítico:
• EE. UU. busca seguridad energética y estabilidad de mercados
• Venezuela usa el petróleo como instrumento político y diplomático


Las sanciones:
• Buscan debilitar la capacidad del Estado venezolano
• Han reconfigurado flujos energéticos hacia:
o China
o Rusia
o Mercados paralelos
El resultado no fue el colapso político esperado, sino una reorientación estratégica del país.
Venezuela como escenario de competencia global
El conflicto EE. UU.–Venezuela es también un teatro secundario de la rivalidad global.

Actores clave:
• Rusia: apoyo político, militar y simbólico
• China: financiamiento, préstamos, petróleo por deuda
• Irán: cooperación energética y tecnológica
Desde la lógica geopolítica:
• Venezuela funciona como plataforma de proyección de poder extrahemisférico
• EE. UU. percibe esto como una amenaza a su área histórica de influencia
Esto reactiva una lógica de esferas de influencia, típica de la Guerra Fría, pero adaptada al siglo XXI.

Instrumentos de poder utilizados
Estados Unidos

• Sanciones económicas y financieras
• Aislamiento diplomático selectivo
• Presión en organismos internacionales
• Soft power normativo (democracia, DD. HH.)
Venezuela
• Diplomacia antihegemónica
• Alianzas estratégicas no occidentales
• Uso de la narrativa victimista
• Resistencia institucional y control interno
No hay guerra convencional, sino un conflicto híbrido, donde predominan:
• Guerra económica
• Guerra informativa
• Batalla por la legitimidad internacional
Impacto regional
• Polarización política en América Latina
• Fragmentación de mecanismos regionales (OEA, UNASUR, CELAC)
• Migración masiva con efectos en países vecinos
• Precedente peligroso sobre sanciones y cambios de régimen
Venezuela se convierte en:
• Un caso testigo sobre los límites del intervencionismo
• Un símbolo para proyectos políticos antagónicos en la región

Balance estratégico – 2025
Desde una mirada de largo plazo:
• EE. UU. no logró un cambio de régimen
• Venezuela no logró normalizar plenamente su situación internacional
• El conflicto se cronificó
• El costo humano y regional es alto
• La legitimidad internacional se volvió fragmentada
Ambos actores enfrentan costos:
• EE. UU.: desgaste de credibilidad, resultados limitados
• Venezuela: aislamiento, deterioro institucional y social

Escenarios posibles

  1. Normalización pragmática
    o Acuerdos energéticos parciales
    o Reconocimiento tácito del statu quo
  2. Congelamiento prolongado
    o Conflicto de baja intensidad sostenido
    o Uso instrumental del caso según coyuntura global
  3. Reescalamiento
    o Poco probable militarmente
    o Posible en términos de sanciones o presión diplomática
  4. Conclusión
    El conflicto EE. UU.–Venezuela no es simplemente una disputa bilateral, sino un nudo geopolítico donde convergen:
    • Ideología
    • Energía
    • Poder global
    • Narrativas de legitimidad
    • Crisis del orden internacional liberal
    Es, en esencia, un conflicto del siglo XXI, donde el poder no se expresa solo en armas, sino en:
    • Finanzas
    • Discursos
    • Alianzas
    • Control de flujos estratégicos

Estados Unidos – Venezuela
Geopolítica del conflicto y naturaleza dictatorial del régimen de Maduro

La deriva autoritaria: del chavismo al madurismo
Si bien el conflicto EE. UU.–Venezuela comienza con Hugo Chávez, la consolidación del carácter dictatorial del régimen ocurre bajo Nicolás Maduro, especialmente a partir de 2015–2017, cuando el chavismo pierde el control electoral de la Asamblea Nacional.
Desde ese punto, el sistema político venezolano deja de ser un régimen híbrido para transformarse en un autoritarismo cerrado, con rasgos propios de una dictadura contemporánea no militar.
Rasgos centrales:
• Concentración absoluta del poder ejecutivo
• Vaciamiento de la separación de poderes
• Supresión efectiva de la competencia política real
• Uso sistemático de la coerción estatal
• Control del sistema electoral
¿Por qué puede hablarse de dictadura? (criterios politológicos)
Desde la teoría política comparada, un régimen se considera dictatorial cuando:
a. No existe alternancia real de poder
En Venezuela:
• Elecciones sin condiciones mínimas de equidad
• Proscripción, inhabilitación o persecución de candidatos opositores
• Uso del aparato estatal para favorecer al oficialismo
El voto existe, pero la competencia es ficticia.

b. Cooptación total de los poderes del Estado
• Tribunal Supremo de Justicia subordinado al Ejecutivo
• Consejo Nacional Electoral controlado políticamente
• Asamblea Nacional anulada cuando fue opositora (2016–2020)
Esto elimina cualquier control institucional efectivo, núcleo de toda democracia republicana.

c. Represión sistemática y selectiva
• Criminalización de la protesta
• Presos políticos
• Uso de fuerzas de seguridad e inteligencia (SEBIN, DGCIM)
• Denuncias documentadas de tortura y tratos crueles
No se trata de represión masiva indiscriminada, sino de represión selectiva, típica de las dictaduras modernas: suficiente para disciplinar sin colapsar el sistema.

d. Control del espacio informativo
• Cierre de medios
• Autocensura
• Bloqueo digital
• Hostigamiento a periodistas
El régimen no busca convencer, sino desorganizar la verdad, fragmentar el relato público y desmovilizar.

Dictadura sin junta militar: el modelo madurista
A diferencia de las dictaduras clásicas del Cono Sur:
• No hay junta militar
• No hay suspensión formal de la Constitución
• No hay abolición explícita de elecciones
Esto configura una dictadura de nuevo tipo, que combina:
• Apariencia legal
• Elecciones controladas
• Retórica constitucional
• Poder real concentrado
Desde la teoría, se la define como:
• Autoritarismo competitivo degradado
• Autocracia electoral
• Régimen personalista con sostén militar

El rol de las Fuerzas Armadas: pilar del régimen
La supervivencia de Maduro depende de un pacto cívico-militar:
• Militarización de áreas civiles (empresas, puertos, alimentos)
• Beneficios económicos y judiciales para la cúpula militar
• Impunidad garantizada
Esto convierte a las Fuerzas Armadas en:
• Actor político
• Actor económico
• Actor de control social
No gobiernan formalmente, pero sostienen el régimen.

Dictadura y política exterior: la utilidad del conflicto con EE. UU.
El enfrentamiento con Estados Unidos no es un efecto colateral, sino un instrumento funcional del régimen.
Funciones del conflicto externo:
• Justificar el fracaso económico
• Unificar al aparato interno frente a un enemigo externo
• Deslegitimar a la oposición (“agentes del imperialismo”)
• Reforzar el control social
Desde el autoritarismo, el conflicto externo legitima la represión interna.

Sanciones y dictadura: una relación ambigua
Las sanciones internacionales:
Efectos reales:
• Dañaron la economía
• Afectaron a la población
• No provocaron la caída del régimen
Efectos políticos:
• Fortalecieron la narrativa victimista
• Permitieron al régimen cerrar filas
• Trasladaron costos al ciudadano común
Desde una lógica autoritaria, el sufrimiento social no debilita necesariamente al régimen, sino que puede fortalecerlo si controla coerción y recursos estratégicos.

Venezuela como advertencia regional
El régimen de Maduro se convierte en:
• Un modelo de autoritarismo resiliente
• Un caso de estudio sobre cómo sobrevivir a sanciones
• Un ejemplo de erosión democrática gradual
Para América Latina:
• Muestra cómo una democracia puede degradarse sin golpe de Estado
• Expone los límites de la presión internacional
• Debilita el consenso democrático regional

Estados Unidos frente a una dictadura consolidada
EE. UU. enfrenta una contradicción estratégica:
• No reconoce la legitimidad del régimen
• Pero debe negociar pragmáticamente (energía, migración)
Esto produce:
• Reconocimientos implícitos
• Acuerdos parciales
• Normalización de facto del statu quo


Venezuela hoy:
• Dictadura autoritaria consolidada
• Dependiente del control coercitivo
• Sostenida por alianzas extraoccidentales
• Sin legitimidad democrática plena


EE. UU.:
• Sin capacidad real de imponer cambio de régimen
• Obligado al pragmatismo
• Con menor influencia directa que en el pasado
El conflicto ya no gira en torno a la democracia, sino a:
• Estabilidad
• Energía
• Migración
• Competencia global

El régimen de Nicolás Maduro no es una anomalía temporal, sino una dictadura estructurada, adaptada al siglo XXI, que:
• Usa elecciones como ritual
• La ley como fachada
• La geopolítica como escudo
• El conflicto con EE. UU. como herramienta de supervivencia
El caso venezolano demuestra que la erosión democrática puede ser tan eficaz como el golpe militar, y que la dictadura moderna no necesita tanques en la calle, sino:
• Control institucional
• Lealtad militar
• Fragmentación social
• Enemigos externos creíbles

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